Empagua ignora riesgo de socavamiento en zona 7

En la colonia Jardines de Tikal II, en la zona 7 de la ciudad de Guatemala, las y los vecinos temen que las fugas en la red de agua potable formen cavidades bajo el asfalto.
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“Tenemos la pena que de un momento para otro se pueda volver a dar una fuga y causar problemas más grandes”, dice Marialejandra Blau. Está preocupada. Y con buena razón. 

En el último año en Guatemala hubo grandes socavamientos que incluso han provocado muertes. Muchos de estos casos han estado relacionados con la falta de mantenimiento a la red de tubería o de drenajes.

Pero las preocupaciones de Marialejandra no son solo por las noticias. Hace más de tres meses, un informe de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) confirmó lo que ella supo desde hace un año: existen cavidades debajo de la calle que corre frente a su casa en la colonia Jardines de Tikal II, zona 7 de la Ciudad de Guatemala.

Blau tenía la expectativa de que con una evaluación oficial, la Municipalidad de Guatemala y la Empresa Municipal de Agua  (Empagua) actuarían para reducir el riesgo. Pero hasta la fecha, las autoridades municipales no han cumplido con las recomendaciones de Conred.

“Todo quedó en el olvido otra vez”, dice Marialejandra Blau decepcionada. 

Fuga tras fuga

Las y los vecinos de la zona 7 se dieron cuenta de las cavidades a finales de octubre de 2022. Hubo una fuga en la tubería que corre bajo la calle que divide las colonias San Martín y Jardines de Tikal II y cuando Empagua levantó el asfalto para repararla, vieron las cavidades que se extendían debajo de los dos carriles y hacía sus casas.

“No vimos a dónde fue a dar esa cantidad de agua que se fugó, porque todo se succionó. Nos preocupó que podrían haber filtraciones de humedad debajo de nuestras casas o incluso cavernas más grandes en el suelo”, dice Marialejandra Blau.

En 2007, un socavamiento provocado por los drenajes fue tan grande que se llevó una vivienda completa. Y en 2014, hubo un hundimiento en la Calzada Roosevelt cerca del punto donde hace un año se confirmó la formación de cavernas que Empagua había negado que existían. 

Pese a los antecedentes, Empagua no parece compartir la angustia de las y los vecinos. Cerró el agujero con selecto y una nueva capa de asfalto, sin investigar los socavamientos. Pasaron pocos días hasta que el nuevo asfalto comenzó a compactarse creando un leve hundimiento en la calle.

“Nos afectó mucho emocionalmente y psicológicamente escuchar los retumbos en las casas y no tener ese estudio previo a que sellaran el agujero”, lamenta.

Por eso, en noviembre, 14 vecinas y vecinos enviaron una carta por correo electrónico al secretario ejecutivo de la Conred, Oscar Estuardo Cossío, para que ordene una evaluación subterránea que descarte cualquier riesgo. 

Describieron los retumbos, las vibraciones en sus viviendas, e incluyeron un archivo de fotos y videos que evidencian las cavidades. Además, señalaron su temor de que ocurra un hundimiento por la cantidad de vehículos que pasan por el lugar.

Conred tampoco actuó. En mayo de 2023, ocurrieron otras dos fugas en el mismo lugar y en esa ocasión las y los vecinos no estaban dispuestos a ser ignorados. Se unieron para denunciar públicamente la situación y exigir que Conred realizara el estudio. 

Al final funcionó la presión de las y los vecinos y las intervenciones de los diputados, Cristian Álvarez y Román Castellanos. El 31 de mayo de 2023, siete meses después de la primera solicitud, Conred realizó la evaluación.

Conred: medidas urgentes de protección

Conred localizó por lo menos 21 oquedades en el área de las fugas, algunas de hasta 16 metros de profundidad. Según el informe de la evaluación, Conred “presume” que las anomalías se relacionan con las fugas, el deterioro y los daños en los sistemas de agua potable y drenajes. 

El documento es escueto y no indica con claridad los riesgos que implican las condiciones del suelo. Pero sí deja varias recomendaciones a Empagua, entre ellas.

  • “Identificar tuberías colapsadas, con la finalidad de garantizar el mantenimiento preventivo y correctivo”. Entre las causas para el deterioro de los sistemas de agua potable y drenajes, el informe menciona la antigüedad y la falta de mantenimiento de las tuberías.
  • “Restringir el paso vehicular” y “realizar las medidas correctivas necesarias urgentes para protección de los usuarios de la vía y los habitantes del área”. La 14 calle, donde ocurrieron las fugas y se detectaron las cavidades, funciona como desfogue del tráfico que se acumula en la Calzada San Juan y el Anillo Periférico. Según el informe de Conred, alrededor de 3000 vehículos la transitan a diario

¿Cómo responden Empagua y la Muni?

Quorum consultó a través del equipo de comunicación de la Municipalidad de Guatemala.

Empagua no respondió. Mientras tanto la Municipalidad de Guatemala contestó que “corresponde a Empagua cumplir con dichas indicaciones”. 

A la pregunta, sobre si tomaría medidas en relación a Empagua y la falta de mantenimiento a los sistemas de abastecimiento de agua potable y drenajes, indicaron que las causas de las anomalías detectadas deben analizarse. Aseguraron que la empresa “ya empezó a realizar las acciones pertinentes para atender las recomendaciones”.

Durante décadas la Municipalidad de Guatemala ha evadido su responsabilidad en temas de agua asegurando que es competencia exclusiva de Empagua, aunque esta (pese a ser una empresa) igual es una dependencia municipal.

En un oficio del 18 de septiembre, solicitado por Román Castellanos, diputado reelecto del partido Movimiento Semilla, Nadya Recinos, subgerente técnica de Empagua, describe las acciones tomadas y planteadas por parte de la empresa. Ninguna hace referencia a las recomendaciones de Conred.

Igual que la Municipalidad, Empagua omite referirse a las causas sugeridas por Conred que podrían relacionarse con la falta de mantenimiento. La ingeniera indica que las anomalías podrían haber surgido hace años cuando se instaló la tubería y recuerda que “ninguna anomalía extrema ha sido detectada”. 

En lugar de realizar estudios detallados del suelo, para confirmar las causas o descartar riesgos, las medidas implementadas por Empagua “para mitigar los riesgos identificados son atención inmediata a las fugas presentadas en el área de manera que puedan ser atendidas en las primeras 24 a 48 horas”.

Mientras el agua se desperdicia por las fugas constantes, las y los vecinos sufren la escasez en sus casas.

El “plan de acción” de Empagua: esperar la próxima fuga

Las fugas en la 14 calle no solo afectan a Marialejandra Blau y las demás personas de las colonias San Martín, Tikal II y Tikal III. La tubería que atraviesa la zona 7 distribuye agua de la planta Lo de Coy a diez zonas de la capital. Cada vez que Empagua tiene que suspender el servicio de la planta Lo de Coy por una fuga u otro percance, miles de personas se quedan sin agua.

En mayo de 2023, se dieron dos fugas al mismo tiempo en la tubería. Empagua aseguró que “fueron ocasionadas por el desgaste natural de las juntas de las tuberías”. La reparación tardó más de cinco días porque la empresa no tenía los repuestos necesarios para detener las fugas, según explicó Empagua a las y los vecinos.

Sin una gota en sus casas, las familias de las colonias San Martín, Tikal II y Tikal III solo podían observar mientras litros y litros de agua potable se echaba a perder entre la tubería rota y las cavidades en la tierra. En desesperación, algunas personas decidieron traer baldes y cubetas y comenzaron a acarrear el agua brumosa a sus casas. “Para tener, aunque sea, para el baño”, comentó un vecino.

En el oficio, Recinos hace referencia a que “lo que ha fallado” es la falta de los repuestos necesarios, por lo que el “plan de acción” ahora es tener suficientes:

“Se ha tomado la decisión técnica de presupuestar anualmente la adquisición de accesorios de amplia tolerancia, de manera que en caso que ocurra otra fuga, se pueda atender a la brevedad”.

Aunque Empagua busca reducir el tiempo que le lleva reparar las tuberías para evitar la suspensión del servicio de agua, no realizará trabajos para identificar tubería dañada y prevenir otras fugas. 

Para el diputado, Román Castellanos, quien solicitó el oficio de Empagua, la situación es preocupante. Considera que las instituciones no toman en serio esa problemática.

“Lo que muestra es desinterés y evitan dar la información necesaria para que los vecinos sepan lo que está haciendo. Ponen en riesgo las propiedades, vidas humanas, el patrimonio, tanto de las familias de la zona 7 como el patrimonio público”, dice. 

Castellanos asegura que le dará seguimiento al caso para insistir con las autoridades municipales.

Problema enterrado

En la zona 7, las cosas siguen como antes. El servicio de agua potable es irregular, el paso de vehículos sobre la 14 calle no se ha reducido y en la casa de Marialejandra Blau siguen los retumbos y la preocupación.

“No sabemos en qué momento la cantidad de vehículos afecte la vibración en el tubo y haya nuevamente una fuga o un socavamiento. O que pueda suceder una tragedia más lamentable, que ya no sean solo pérdidas o daños materiales sino que pueda dañar también a las personas en su integridad física”, dice. 

Marialejandra lamenta la falta de compromiso y seguimiento por parte de Empagua y Conred. Mientras tanto solo espera que las autoridades municipales no se vean obligadas a actuar por una tragedia.


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omentario
  1. Estimada Periodista, para el efecto plural al referirse a personas no es necesario escribir “las” y “los”.
    Nuestro idioma es tan rico en su comprensión, que sólo es necesario expresarse con “los” hacia el género femenino como masculino.
    No apliquemos modismos ni desviemos la pluralidad de nuestro idioma!

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