Sus conocimientos ancestrales, guiados por principios de la cosmovisión Maya, contribuyen de manera fundamental al ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres indígenas mediante una atención integral y culturalmente pertinente.
Este año, en el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, las Naciones Unidas honran a las comadronas indígenas y reafirman el valor de sus conocimientos y prácticas ancestrales. La conmemoración también destaca su papel como lideresas, guardianas de conocimientos ancestrales y actoras esenciales para el bienestar de sus comunidades y el ejercicio de los derechos humanos.
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) ha brindado asistencia técnica a instituciones del Estado y ha acompañado a las abuelas comadronas para avanzar en el reconocimiento y respeto del papel que desempeñan las Iyom dentro de los sistemas de salud de los pueblos indígenas.
Guatemala cuenta con avances importantes, entre ellos la sentencia emitida por la Corte de Constitucionalidad en 2019; el Decreto número 22-2022 que declaró el Día Nacional de la Comadrona Guatemalteca; la Política Nacional de Comadronas de los Cuatro Pueblos de Guatemala 2015-2025; y diversos instrumentos técnicos del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social. Sin embargo, persisten brechas significativas entre estos compromisos y su implementación efectiva. Asimismo, resulta necesario actualizar la política nacional, cuya vigencia concluyó en 2025.
En su trabajo de monitoreo, la OACNUDH ha recibido información sobre los obstáculos estructurales que continúan afectando el ejercicio digno de la labor de las abuelas comadronas. Entre ellos se encuentran las restricciones para acompañar a las mujeres en los hospitales, las barreras lingüísticas, la falta de insumos adecuados, la aplicación discrecional de criterios relacionados con sus credenciales y prácticas discriminatorias por parte de los servicios de salud. Estas situaciones generan tensiones entre el sistema estatal de salud y el sistema de salud ancestral indígena, en un contexto en el que aún no existen mecanismos permanentes y efectivos de coordinación. En algunos casos, el temor a represalias también desalienta la denuncia de estas situaciones y limita el acceso a mecanismos de protección y justicia.
Frente a estos desafíos, es prioritario que el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, en coordinación con las abuelas comadronas y las autoridades de los Pueblos Indígenas, avance en la implementación integral de las medidas de reparación contenidas en la sentencia de la Corte de Constitucionalidad. Las decisiones que les afecten deben construirse con las abuelas comadronas y las autoridades de los Pueblos Indígenas, mediante procesos de consulta culturalmente adecuados y orientados a obtener su consentimiento libre, previo e informado.
Cumplir estos compromisos permitiría avanzar hacia servicios de salud culturalmente adecuados, respetuosos de los conocimientos ancestrales y capaces de articularse efectivamente con los sistemas de salud de los Pueblos Indígenas.