El estudiante del Aqueche que luchó por una mejor educación

Mejorar la calidad de la educación pública es una lucha por la que muchas personas se han movilizado a lo largo de nuestra historia.
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Durante el Conflicto Armado el movimiento estudiantil no se limitaba a estudiantes universitarios. También había un fuerte activismo por parte de estudiantes de nivel medio. Entre ellos estaba Aníbal Leonel Caballeros Ramírez, un joven de 21 años que se preparaba para ser maestro.

Aníbal Caballeros era vicepresidente de la Asociación estudiantil del Instituto Normal Rafael Aqueche, ubicado en la zona 1 de la Ciudad de Guatemala.  Su liderazgo venía desde mucho antes, cuando fundó la Asociación del Instituto Experimental de Educación Media, Simón Bolívar. 

Las reivindicaciones de la época eran por mejoras no solo en la calidad sino en la infraestructura educativa. El Estado había descuidado la infraestructura, la cobertura escolar y la calidad del aprendizaje en las escuelas e institutos públicos. 

Aníbal Caballeros estaba preocupado por las condiciones en las que tenían que estudiar. Esto lo llevó a exigir escritorios en el Instituto Aqueche y consciente de la falta de cobertura escolar y las dificultades económicas para estudiar, logró que el instituto abriera la jornada vespertina para cuarto magisterio. 

Aníbal esperaba impulsar muchos otros cambios pero el miércoles 27 de julio de 1977, después de haber asistido a un festival de teatro de su instituto, desapareció junto a otro líder estudiantil: Robin García.

Eran tiempos duros para quien quisiera alzar la voz en Guatemala. Incluso el clamor por una educación de calidad, era considerada un acto subversivo. 

Las Jornadas de Agosto

El 31 de julio de aquel año, tres días después de su desaparición, algunas notas en los periódicos alertaron la aparición del cuerpo sin vida de Aníbal Caballeros. 

Su cuerpo fue encontrado “en un sector de la zona 11 (33 calle y 10ª avenida de la zona 11 capitalina), mostrando señales de haber sido sometido a torturas”, describe una nota del periódico Impacto. Los golpes en el rostro, el abdomen y el tórax evidenciaban la violencia con la que fue silenciado.

Su asesinato no pasó desapercibido y pese al miedo a la represión del Ejército, miles de jóvenes salieron a las calles. Eran estudiantes de magisterio, bachillerato o perito contador. Muchos no habían cumplido la mayoría de edad pero salieron a protestar frente al Palacio Nacional con pancartas que denunciaban el terror y el repudio al asesinato de Caballeros. 

Las protestas estudiantiles capturaron la portada del 02 de agosto de 1977 del periódico El Gráfico. Públicamente señalaban al gobierno del militar Kjell Laugerud, de ser responsable del asesinato y desaparición del líder estudiantil. Apenas dos días después también apareció sin vida el cuerpo del compañero de Aníbal Caballeros, el jóven estudiante Robín García.

Protesta estudiantil por la desaparición y ejecución de Aníbal Caballeros y Robín García.

Los estudiantes de educación media entraron a paro de actividades, como señal de protesta. Los claustros de maestros, asociaciones estudiantiles, partidos políticos, la Universidad de San Carlos, entre otros, pagaron un espacio en los periódicos para que su pronunciamientos llegará a más personas. Aquello no dejó en la indiferencia al gobierno militar.

Fue tal la magnitud de las manifestaciones y del paro de actividades, que aquellas movilizaciones quedaron grabadas en la historia como “Las Jornadas de Agosto de 1977”.  El 10 de agosto, después de 10 días de paro de actividades en escuelas de nivel medio, las jornadas llegaron a su fin. 

Después de él y Robin García, otros líderes estudiantiles fueron asesinados o desaparecidos en las décadas posteriores. La represión logró acabar con el movimiento estudiantil de nivel medio. 

Un sistema educativo ausente

Las demandas por las que luchó Anibal Caballeros y otros muchos estudiantes no son alejadas a las de ahora. Más de 40 años después aún hay un alto déficit en infraestructura y cobertura escolar. La concentración de los esfuerzos del Ministerio de Educación es la educación primaria y por ello muchos otros jóvenes no logran completar sus estudios.

Ahora una placa en honor a su nombre permanece en las instalaciones del Instituto Normal Mixto Rafael Aqueche ubicado en la 9 calle 2-36 zona 1 capitalina. Recordar su historia es mantener viva su memoria y continuar trabajando por las causas por las que él luchó.

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