#25N Juntas las mujeres somos más fuertes (Galería)

“Por suerte estoy viva”, se leía en letras rojas en la manta colgada de una cruz ayer en el parque central de la Ciudad de Guatemala. La sostenía en su mano izquierda Marisa Alarcón de 23 años, sentada en una silla con la mirada firme hacia el Palacio durante la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.
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Serena, mientras cuatro mujeres, su abuela, su mamá, su hermana y su tía, letra por letra, bordaban con hilos rojos el mismo mantra en su vestido blanco. Estoy viva; pese a vivir en Guatemala.

Las diversas colectivas de mujeres tomaron las calles de la ciudad para manifestarse en contra de la violencia, psicológica, económica, física y sexual, que viven las mujeres y niñas a diario, y la impunidad en estos casos. 

En lo que va del año más de 576 mujeres han sido asesinadas. Más de 52 femicidios cada mes. Se han presentado 8.819 mil denuncias por violaciones, 4.264 por agresión sexual y más de 57 mil por violencia contra la mujer.

La violencia machista también afecta a las niñas. Tan solo este año hubo 1,453 nacimientos en menores de 14 años, todos resultado de violaciones sexuales. Se registran también 52,590 en adolescentes menores de 19 años. Se estima, que en 80% de los casos de violencia sexual, los agresores son familiares u otras personas cercanas a las víctimas.

Este año, la Caravana feminista que se movió desde la Corte Suprema de Justicia hacía el parque central, fue liderada por las niñas que forman parte de la Asociación Coincidir. 

Se hicieron conocer como nuevos actoras para exigir que se cumplan los derechos de las niñas y mujeres, cuando a inicios del año realizaron una manifestación en bicicletas por la vida de Sharon Figueroa, de 8 años, que fue asesinada el 9 de febrero.

El miércoles Juan Francisco Monroy y Nanci Sinto fueron detenidos y ligados a proceso penal por realizar pintas al edificio del Congreso de la República durante su participación en la protesta masiva el 21 de noviembre de 2020, en contra del presupuesto aprobado por las y los diputados, en contra de la corrupción en el Gobierno de Alejandro Giammattei. 

Sin avances en las investigaciones por abuso de fuerza policial, lamó la atención que las ordenes de captura contra dos manifestantes, y especialmente de la activista kaqchikel, defensora y feminista, se realizan justo un día antes de las actividades programadas en el marco del #25N. 

Un año después el presupuesto del Estado no es más justo ni parece sensible a las necesidades de las mujeres. Para el próximo año hubo un recorte presupuestario de Q9 millones a los servicios de atención a sobrevivientes de la violencia. Además, según publicó Prensa Libre, en el Congreso están archivadas más de 100 iniciativas enfocadas en mejorar las condiciones de vida para las mujeres.

El día de su captura, Nanci Sinto expresó que no tiene duda de que detrás existe una estrategia dirigida a callar las voces críticas en la población y limitar las actividades de las protestas. 

Y es que, pese a varios escándalos y acusaciones de corrupción contra diputados y el gobierno, la participación en las manifestaciones en la capital durante 2021 ha sido poca. Con excepción de las protestas convocadas por las autoridades indígenas y las convocatorias de las colectivas de feministas y bloques jovenes que cada año tienen mayor participación en las fechas de conmemoración o protestas particulares. 

El 25 de noviembre confirmó que las mujeres somos determinantes en la movilización ciudadana frente a los abusos y el incumplimiento del gobierno. Pese a los esfuerzos por intimidarlas cientos de mujeres se unieron en la protesta. Dejaron un mensaje imponderable: juntas, somos más fuertes.

El mismo se traza en cada hilo del vestido de Marisa Alarcón. La artista también es sobreviviente de violencia, y fueron las mujeres que ayer la rodeaban y bordaban en su vestido, quienes la apoyaron a volver a levantarse. Por eso hoy está viva.

“Mi mamá me dijo, si agarrabas un hilo y lo cortabas era muy fácil, se rompía muy fácil. Pero si agarrabas más hilos iba a ser más difícil romperlo”.

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