Periodista de la USAC. Escribo sobre la política guatemalteca, el gasto público y problemáticas sociales. Me gusta investigar, aprender y explicar temas (casi tanto como la cultura pop). Creo en el conocimiento como la base de los grandes cambios.
En el 2020 supimos que un virus se podía llevar a nuestros seres queridos, aislarnos de nuestras amistades y quitarnos nuestros empleos. Y así cambiaría para siempre el mundo que conocíamos. Había una manera para evitar un colapso total de la sociedad y era la implementación de ayudas sociales. Pero al final la historia no acaba nada bien.
La empresa que construyó un puente que duró solo cinco días, aún no termina un centro de salud en una de las aldeas más necesitadas de Guatemala. Lleva casi un año de retraso. Mientras esperan, la comunidad se hace cargo de pagar los recibos de un centro de salud improvisado. Pero ese no es el único puesto de salud a medias.
El Remdesivir es un medicamento antiviral para tratar el coronavirus que, según un estudio, hace que pacientes con esa enfermedad se puedan restablecer unos cuatro días antes que los otros enfermos. Varias empresas en Guatemala intentaban vender este producto, pero una se hizo primero con el control del mercado.