Como parte del proyecto Hidrocracia realizamos un encuentro para conversar con vecinas y vecinos, funcionarios públicos y académicos sobre los problemas y retos al rededor del agua en la Ciudad de Guatemala.
En Canalitos, zona 24 de la Ciudad de Guatemala, un grupo de personas intenta frenar un proyecto que extrae agua de uno de los cantones para venderla a condominios lujosos en la zona 16. Para ellas es un asunto de derechos, para el representante de la empresa se trata de desarrollo.
Se cansaron de los abusos así que se organizaron para poner en marcha su propia hidroeléctrica. Esta comunidad Mam pudo generar energía sin causar daños mayores a los ríos.
Frente al peligro y la contaminación que ocasionó la minería, las comunidades xincas se organizaron para asegurar agua pura a sus familias, sus cultivos y su escuela.
El tiempo se nos acaba y la crisis hídrica se puede agravar.
Un informe de Human Right Watch arroja datos sobre la gravedad de la situación y la necesidad de una Ley de Aguas