Periodista de la USAC. Escribo sobre la política guatemalteca, el gasto público y problemáticas sociales. Me gusta investigar, aprender y explicar temas (casi tanto como la cultura pop). Creo en el conocimiento como la base de los grandes cambios.
En Guatemala, a nivel institucional, se registran múltiples deficiencias en la búsqueda de sus migrantes desaparecidos. El caso de Bernabé Cruz Santos, originario de Xela, ejemplifica cómo estas carencias han persistido durante años sin que hasta ahora se haya encontrado una solución. Los datos mantenidos por el Ministerio de Relaciones Exteriores son insuficientes; la falta de políticas públicas efectivas, la discriminación que sufren las personas a la hora de hacer la denuncia, la inexistencia de campañas de sensibilización que indiquen cómo iniciar la búsqueda y el desconocimiento por parte de las autoridades acerca de herramientas disponibles en otros países contribuyen a que haya cada vez más personas desaparecidas que nunca son halladas.
Dos enormes palos de mango hacen sombra en el patio lodoso de la casa de Jasmin Tomás. Esta es, quizá, la mejor temporada porque los frutos recién alcanzaron su punto de madurez y caen por sí solos aunque algunos se funden en el lodo antes de ser devorados por Jasmin y su familia.
A nivel institucional en México existen múltiples fallas en la búsqueda de migrantes desaparecidos. Hay un caos en el registro de los datos, nadie sabe qué se está contando y qué se está dejando de contar. Los datos que lleva la Comisión Nacional de Búsqueda, por ejemplo, no coinciden con los que reportan las fiscalías locales. En medio de una crisis forense sin precedentes, México no tiene políticas públicas para la búsqueda e identificación de migrantes. La historia de Aurelio Cruz López, un joven desplazado de Chenhaló, Chiapas, demuestra que esas falencias tienen un impacto dramático en las familias.
¿Te imaginas cruzar aguas heladas para migrar a otro país? Así es como decenas de migrantes son transportados de manera irregular hacia las costas de California. Esta práctica aumentó desde que la administración de Trump reforzó los controles en la frontera terrestre con México.