En Canalitos, zona 24 de la Ciudad de Guatemala, un grupo de personas intenta frenar un proyecto que extrae agua de uno de los cantones para venderla a condominios lujosos en la zona 16. Para ellas es un asunto de derechos, para el representante de la empresa se trata de desarrollo.
Frente al peligro y la contaminación que ocasionó la minería, las comunidades xincas se organizaron para asegurar agua pura a sus familias, sus cultivos y su escuela.
A Crescencia, Empagua le mandó un cobro por Q29 mil. No es el único cobro excesivo en la ciudad. Mientras las familias se endeudan o incluso contemplan vender sus casas para pagar las facturas, la instancia municipal no da explicaciones.