En las comunidades de la zona norte de Santa Rosa, el agua, un recurso esencial para la vida, se ha convertido en un lujo que pocos pueden asegurar de manera constante y confiable. La escasez de agua ha dejado a las familias luchando cada día por acceder a un suministro limitado, costoso y de calidad cuestionable. El problema solo se agrava ante la falta de atención de las autoridades locales y nacionales.
Vecinas y vecinos de la zona 7 intentan rescatar la última área verde de su colonia pero 300 árboles que sus familias plantaron hace 40 años ya fueron talados. La Municipalidad le entregó el terreno a perpetuidad a una inmobiliaria.
El Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales planteó una denuncia administrativa contra la Municipalidad de Guatemala por anomalías en la autorización de un proyecto que significó la tala de 300 árboles. Potencialmente puede terminar en una denuncia penal.
El gobierno del presidente Bernardo Arévalo ha iniciado un proceso de construcción de consensos, que permitan la aprobación en el Congreso de una Ley de Aguas.