Rodeada de sus árboles y animales de patio, Elda sonríe. Está feliz porque el verde de los árboles volvió junto con el agua después de que la mina Cerro Blanco suspendió sus actividades en Asunción Mita. Ahora espera que siga así.
Guatemala en los setentas. Imaginar cómo era la vida en ese tiempo puede resultar difícil. Contábamos con poco más de seis millones de habitantes y éramos un país profundamente rural; lleno de bosques, selvas y ríos transparentes.
En el gobierno de Alejandro Giammattei, Guatemala no solo vio partir a decenas de jueces y fiscales que lucharon contra la corrupción. El país se quedó sin un centenar de guardabosques que estaban a cargo de cuidar las selvas, los volcanes, los ríos y los humedales más importantes. Cuando la democracia fue a la deriva, la naturaleza también pagó las consecuencias.
Los constantes derrumbes en la carretera Interamericana, a la altura del kilómetro 24, tienen una explicación. El problema podría estar en los cambios que está sufriendo un área protegida.