Periodista de la USAC. Escribo sobre la política guatemalteca, el gasto público y problemáticas sociales. Me gusta investigar, aprender y explicar temas (casi tanto como la cultura pop). Creo en el conocimiento como la base de los grandes cambios.
En cincuenta años Anabella y Virgilio han librado tres luchas. Primero tuvieron que sobrevivir al conflicto armado, luego lucharon por un pedazo de tierra para vivir y cultivar. Ahora luchan por que se haga justicia y se detenga el desvío y contaminación de ríos.
El conflicto armado interno golpeó salvajemente a Guatemala durante 36 años, especialmente a las mujeres que, en muchos casos, fueron consideradas un botín de guerra entre militares, guerrilleros y civiles. Ahora un grupo de mujeres achí quiere dejar un legado de justicia para las niñas y jóvenes del país.
Marisol y su familia lucharon cuatro años por que se hiciera justicia, pero un tribunal terminó absolviendo a su agresor sexual. Ella fue una de las dos jóvenes que quedaron inconscientes en un ritual de iniciación dentro de las instalaciones de la USAC. A pesar del fallo adverso, la familia de Marisol no se rendirá y continuará buscando justicia.